El bótox es una forma diluida de la toxina botulínica. Actualmente se ha convertido en una de las estrellas de la Medicina Estética.
El bótox relaja la musculatura. Su uso cosmético nació a finales del siglo XX. El matrimonio canadiense Carruthers estaba probando la toxina botulínica en un paciente con estrabismo y observaron que no sólo mejoró este problema sino que además se redujeron sus arrugas. A partir de entonces, el bótox se comenzó a utilizar en el mundo de la cosmética.
El creciente interés por lucir un rostro joven genera una mayor demanda de alternativas y productos, como el bótox, que prometen hacer realidad esteo objetivo. Sólo un profesional titulado podrá aplicar bótox, y siempre de acuerdo con la legislación sanitaria del país donde ejerce.
El bótox se aplica con agujas muy finas que producen un bloqueo en el músculo donde se inyecta, no requiere anestesia, ni son necesarios calmantes. El efecto final se observa a las dos semanas de su aplicación.
El bótox se aplica en diferentes especialidades médicas. En Oftalmología (estrabismo), Neurología (distonías) y Dermatología (hiperhidrosis).
Véase también:
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Medicina estética, tratamientos de belleza
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Dermatología