El interferón es el nombre genérico que se da a un grupo de proteínas antivirales producidas por los animales, entre ellos el ser humano, en respuesta a las infecciones provocadas por virus.
El interferón se llama así porque interfiere o impide la infección de las células corporales por los virus. La actividad antiviral no corresponde al interferón de forma directa, sino que se realiza a través de proteínas que producen otras células al ser estimuladas por el interferón.
En 1980 se empezó a disponer de interferón en cantidades importantes gracias al desarrollo de las técnicas de ingeniería genética, y al año siguiente empezaron a realizarse ensayos clínicos para establecer los niveles, las dosis y los efectos secundarios.
Algunos interferones se revelan como un tratamiento prometedor frente a un gran número de infecciones virales. También son un tratamiento valioso en una de las formas de la esclerosis múltiple, pero los resultados han sido variables frente a diversos tipos de cáncer, leucemias y algunos linfomas.
Se investiga hasta que punto podrían ser eficaces frente al melanoma maligno, el cáncer de células renales, la hepatitis C, ciertas verrugas, y una minoría de los sarcomas de Kaposi relacionados con el SIDA. Los efectos secundarios pueden ser leves o muy graves.
Véase también:
•
Quimioterapia
•
Bacteria
•
Neuralgia