Una neuralgia es un trastorno caracterizado por un intenso dolor, intermitente o constante, sordo, o incluso agudo, que se produce a lo largo de un tronco nervioso o de sus ramas.
Los tipos de neuralgia se diferencian según el nervio afectado o la causa subyacente. La causa puede ser un virus que ataca al nervio, como en el caso del herpes zóster; estados tóxicos como el producido por alcohol o el envenenamiento por plomo; infecciones localizadas de los dientes, los oídos, las amígdalas, o los senos; o ser consecuencia de una lesión, un déficit vitamínico, o de presión ejercida sobre el nervio.
Entre las formas más frecuentes de neuralgia están la neuralgia del trigémino, la glosofaríngea y la ciática. La neuralgia es más común en las personas de edad avanzada, pero puede ocurrir a cualquier edad.
El tratamiento consiste en neutralizar o controlar la causa del problema nervioso, si se encuentra, así como aliviar el dolor. Incluso, si nunca se identifica la causa de la neuralgia, la afección puede mejorar de manera espontánea o desaparecer con el tiempo.
La mayoría de las neuralgias no son potencialmente mortales ni son signos de otros trastornos que puedan poner en peligro la vida; sin embargo, el dolor puede ser intenso.