La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, crónica y recurrente de la piel. Se caracteriza por la aparición de placas escamosas que suelen estar ligeramente elevadas sobre la superficie normal de la piel, adquiriendo un color que va del rojo al castaño rojizo. No es una enfermedad contagiosa pero se observan antecedentes familiares.
La psoriasis casi nunca se produce en personas con pigmentación negra de la piel. Existen diversas preparaciones de aplicación local que pueden resultar útiles y en ocasiones la erupción cede con la exposición al sol.
La extensión de la enfermedad puede variar desde algunas lesiones pequeñas a una afección generalizada. Afecta de forma característica los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y el pecho. Se aconseja la bardana y el trebol.
Véase también:
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Queratina
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Varicela
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Oligoelementos