La xeroftalmia es una enfermedad carencial producida por el déficit de vitamina A, caracterizada por la existencia de unas córneas y áreas conjuntivales secas y sin brillo.

La deficiencia puede deberse a escasez en la ingesta de vitamina A preformada (hígado, leche, riñones) o de carotenos precursores (frutas, verduras), a malabsorción intestinal, a alteraciones metabólicas y de almacenamiento en el hígado (enfermedades hepáticas), o a excesiva excreción de la vitamina.

El primer síntoma que aparece es la ceguera nocturna, ya que la vitamina A es esencial para el correcto funcionamiento de los bastones de la retina, únicos encargados de la visión con poca luz. Después se producen cambios degenerativos en la retina. Progresivamente se desarrolla sequedad en la conjuntiva anterior del ojo, formándose pequeñas placas grisáceas de superficie espumosa.

Si el déficit vitamínico persiste, también se deseca la córnea, y aparecen úlceras y necrosis que acaban perforándola; a partir de aquí sobreviene la infección del globo ocular y la ceguera. Junto con la enfermedad ocular la piel se va tornando seca e hiperqueratósica.

El diagnóstico se basa en la sospecha clínica, y el tratamiento consiste en dosis masivas de vitamina A.



ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ


Claves:

enfermedad

xeroftalmia

hígado

leche

verdura

lenguaje

español

idioma

castellano

xeromamografía