La xerosis es una resequedad anormal de la piel o las membranas mucosas. La xerosis cutánea causa un doble problema ya que, por un lado, produce un efecto visual y táctil desagradable y, por otro, origina picor.
La piel está seca, descamativa, pruriginosa y enrojecida e igualmente puede presentar finas cuarteaduras sobre ella. Las piernas y los brazos generalmente son los más afectados.
La xerosis o "piel seca" no se debe a un déficit del contenido de agua en la piel. Sin embargo, la humectación mejora la apariencia y las molestias subjetivas causadas por este trastorno.
La piel seca generalmente empeora durante el invierno. Las personas mayores por lo general resultan más afectadas por esta enfermedad.
Los tratamientos abarcan productos humectantes que contienen urea y ácido láctico, así como esteroides tópicos, para áreas muy inflamadas y con picazón. El añadir sal al agua del baño es una medida eficaz para disminuir la xerosis y el prurito. Se utilizarán siempre geles no agresivos y de pH ácido y a continuación se aplicarán productos emolientes.
Véase también:
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Lanolina
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Cáncer (medicina)
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Glicerina