El yodo es un elemento químico halógeno. El yodo es muy importante en medicina porque es un oligoelemento presente en una hormona de la glándula tiroides que afecta al control del crecimiento y a otras funciones metabólicas.
La falta de yodo puede impedir el desarrollo del crecimiento y producir otros problemas, como el bocio. La ingesta de yodo suficiente en la dieta puede prevenir una forma de retardo mental y físico llamada cretinismo.
La sal yodada - sal de cocina con yodo agregado - es la principal fuente alimenticia de yodo. El yodo se encuentra en forma natural en los mariscos y algunos peces, como el bacalao, el róbalo, el abadejo y la perca. El alga parda o marina (kelp), el más común de los vegetales alimenticios marinos, también es rica de yodo. Además, los productos lácteos y las plantas que crecen en suelos ricos en yodo son excelentes fuentes de este nutriente.
Los radioisótopos del yodo se utilizan en técnicas de rastreo isotópico y en el tratamiento paliativo del cáncer tiroideo.
Véase también:
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Oligoelementos
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Zinc (nutrición)